Es una de las mezclas clásicas de cerveza y champán. Tiene un sabor amargo debido a la cerveza negra, pero que resulta refrescante gracias al toque del champán.
En su variante Gold Velvet, cambiamos la cerveza negra por una rubia y descubriremos otro sabor igual de agradable. Ambos tipos harán las delicias de los apasionados de la cerveza. También puedes tomarlo en pareja en una noche especial.




